martes, 6 de junio de 2017
COHERENCIA: Entre la honestidad y la autenticidad.
domingo, 14 de mayo de 2017
BESANDO MIS MIEDOS
En diciembre del año pasado, la vida me obligó a pasar a la lista de trabajadores independientes. Sí, no fue una decisión, fue por obligación. Por suerte, ya he pasado por situaciones y circunstancias que me obligaron en su momento a reinventarme, pero nunca había experimentado que el otro lado terminara la relación laboral, siempre había sido yo la que buscaba nuevos horizontes u oportunidades.
domingo, 6 de noviembre de 2016
PARA BRILLAR NO NECESITAS APAGAR LA LUZ DE LOS DEMÁS
La frase con la que titulo mi escrito, me lleva a plasmar algunos conceptos y experiencias como comunicadora.
La comunicación es como una antorcha que enciendes para poder avanzar en tu camino. Tener tu propia luz, te permite ver y observar lo más claro posible. Tu antorcha te da confianza, te da seguridad para dar nuevos pasos, pero a la vez te da una responsabilidad: debes tener cuidado de no quemar a quienes se te acerquen y también estar dispuesto a compartir el fuego para iluminar a otros.
Lo que decimos, dependiendo de cómo lo expresamos, tiene el poder de encender o apagar antorchas. La llama es la autoestima, el valor personal. Esa llama que todos debemos cuidar y avivar diariamente.
¿Debemos ser cuidadosos con nuestras palabras? Claro que sí. En la medida que nos comuniquemos mejor, tendremos mejores relaciones. Empezando por la relación con uno mismo, pues cada quien es responsable de su propia llama.
En las redes sociales encontramos muchas interacciones como quejas, reclamos o críticas cuya intención es destruir la imagen o reputación de una persona, empresa o producto.
El ataque puede generar o no un contraataque, y es precisamente ese momento en el que se decide, donde se pone a prueba el autocontrol, ya sea para no responder a la ligera o incluso el no contestar, ignorar o guardar silencio.
Igual pasa en las conversaciones con gente negativa o problemática. Esos que sacan a pasear sus miedos, ira o frustraciones. Gente que critica todo o habla mal de otras personas. Con ellos también debemos regular nuestra emoción y cuidar nuestros pensamientos. Son situaciones en las que se puede irradiar luz y no proyectar sombra.
Evita ser un apaga antorchas.
- Acepta tus errores, No tienes que culpabilizar a otros por tus problemas o desgracias. Dedica tiempo a conocerte, ver qué actitudes te molestan y lo que debas mejorar para crecer como ser humano.
- No juzgues. Primero trata de entender al otro, para luego poder dar una respuesta o aclaración.
- Habla lo más serenamente posible. Recuerda la frase: No dejes que la gente te lleve a su tormenta, tú atraela a tu paz.
lunes, 31 de octubre de 2016
Atrévete al cambio
Sabemos muchas cosas pero no siempre hacemos lo que sabemos.
Cada quien crea su vida. Lo que somos, hacemos y sentimos es de nuestra propia autoría, es nuestra responsabilidad.
Busquemos nuevas formas de observar y enfrentar los problemas.
Dejar el miedo y aceptar ponernos al frente de proyectos exigentes, esos retos que necesitan coraje, porque nunca vas a tener una idea completa de en dónde estás entrando. No debe haber miedo, pues en las lecciones están las respuestas.
Te puedo decir que de nada sirven las quejas; lamentarte solo drenará tu potencial. Tú puedes libre y voluntariamente dirigir tu atención a lo que verdaderamente tienes y puedes hacer para llegar a esas metas emocionales, personales o profesionales.
Cada día me propongo aprender sobre aquello que quiero ser o manifestar en mi vida. Acepto los desafíos, porque ellos nos llegan para hacernos crecer, y ese es el verdadero cambio.
Recuerda que el regalo no es la meta, es el viaje. Disfruta el camino.
No vamos a vivir para siempre.
¿Estás siendo la mejor persona que puedes ser?
Feliz lunes!!
Si deseas participar en mis charlas de motivación puedes contactarme a través de: info@judymeana.com
miércoles, 26 de octubre de 2016
Entrevistas para "desdudar" la mente.
Como periodista disfruto mucho preguntar, por eso me apasionan las entrevistas. Ver detalladamente esa interacción entre el entrevistador y el entrevistado.
Para mí la entrevista debe sentirse como una conversación interesante, auténtica.
Cuando es una entrevista con un personaje político, lo concibo de esta manera:
El entrevistador debería hacer preguntas claras y directas, sin tanto preámbulo; tras que el tiempo es corto, hay entrevistadores que casi se responden ellos mismos las preguntas. Se debería aprovechar la oportunidad para sacar a la luz temas importantes o que se tengan que aclarar y esa información debería salir de boca del entrevistado.
Respeto que cada entrevistador tenga su estilo, pero admiro a los que preguntan con firmeza y una mirada tranquila y escuchan lo que dice el entrevistado para detectar las evasivas y volver a la pregunta original hasta que todo quede lo más claro posible.
Tal vez han notado que hay respuestas sinceras que por ser pobremente expresadas no convencen o no le llega el mensaje a la gente. Es aquí donde veo el papel que debe jugar el entrevistado.
El entrevistado debería responder sin dar tantas vueltas. Quizás pueda marear o distraer al entrevistador, pero perderá la credibilidad ante ese público que estará atento a sus respuestas.
Debería prepararse para todas las preguntas que pueda imaginarse de su pasado, presente y futuro. Claro que hay maneras graciosas y elegantes de evadir respuestas, pero deben ser auténticas y no una respuesta recitada de memoria. Esas respuestas que parecen preparadas y memorizadas, y que el entrevistado suelta como si estuviera en el concurso de oratoria.
En conclusión, tenemos que escucharnos para entendernos y comprendernos.
La entrevista no es una competencia para ver quién tiene la razón. La entrevista debería ser un espacio para "desdudarnos" la mente y hasta el alma.


